Casa Abadía del Marqués, Vega de Santa María(Ávila) - Su historia

escudo Casa Abadía del Marqués

"Para el mejor descanso"

Según los libros de registro eclesiástico anteriores a 1.750, año en el que se construyó la conocida como "casa del cura" ubicada en la Plaza del Pueblo, este lugar sirvió como residencia y bodega para los clérigos y curatos que se ocuparon de los servicios espirituales a la parroquia de Vega de Santa María.

Tutelado por el Señor Marqués de San Saturnino, Don Francisco de Asís Arias Dávila Matheu Bernardo de Quirós, esposo de la última Duquesa de la Conquista, Doña María Natividad Quindós y Villarroel, este edificio pasó a manos del Ayuntamiento de la Villa de Vega de Santa María cuando su uso se había convertido en una bodega.

Fue a mediados del siglo XX, sobre 1.955, cuando el Ayuntamiento lo enajenó para venderlo a particulares, junto con otros edificios como la escuela de niñas (antiguo hospital municipal), el antiguo Concejo, la escuela de niños y la casa del maestro, ante la necesidad de recaudar fondos para construir las Escuelas Nacionales, la casa de los maestros, y el dispensario médico y residencia de los facultativos o casa del médico.

Una vez en manos particulares, el edificio fue barbería y otra vez bodega hasta que este proceso de rehabilitación iniciado en el año 2.016, ha vuelto a dar el carácter nobiliario a este lugar impregnado de la grandeza de España, esencia nobiliaria del reinado de Alfonso XII.

En su rehabilitación, se ha respetado el estilo arquitectónico de la zona y se han usado materiales autóctonos, ofreciendo el mayor confort. Está construida con materiales de gran calidad que permiten un total aislamiento térmico y sonoro.

Esta casa secular de construcción noble, situada en plena ruta del mudéjar, en el Camino Real de Castilla, antigua ruta de peregrinos, está en contacto directo con la naturaleza y rodeada de evocaciones a los campos de Castilla, que inspiraron a Machado y Delibes.

Su excelente orientación permite una buena iluminación natural. Por la noche es una maravilla contemplar las estrellas y despertarse con el sonido del canto del gallo. Disfrutar de la belleza de los atardeceres en los campos de la Moraña constituyen un verdadero placer visual. La total tranquilidad que se respira en esta Villa impregna de calma y de sosiego al viajero, ofreciendo siempre el "optimum otium" que las órdenes clericales recomendaban para que, teniendo el mejor descanso del cuerpo, tuvieran también la mas despejada mente y el alma mas sosegada.

 

Reservas y más información en el teléfono:
655 62 54 14
y en el c.e. casarural@abadiadelmarques.com